La dulce agonía
La luz de la luna iluminaba tenuemente su rostro surcado de lágrimas, sus largos cabellos lo acariciaban dándole un aspecto casi fantasmal, sus pálidos labios se contraían cada vez que una de las espinas que rodeaban sus muñecas se insertaban bajo su piel.
La muerte pronto llegaría y con ella la liberación de su alma, ya nadie volvería ha hacerle daño, nada perturbaria más su sueño, todo sería olvidado, su vida rota para siempre.
Las primeras luces del alba aparecieron en el horizonte, sus ojos quedaron entornados, suspiró, su alma por fin encontró la luz.
Selkmet
"Encontré a una dama en los campos
muy hermosa..... como una doncella de un cuento,
su cabello era largo, sus pies ligeros
y sus ojos salvajes.
Tejí una corona para su cabeza
y también brazaletes, y un fragante ceñidor,
me miró como si amara,
y dejó escapar una dulce queja."